3 playas semivírgenes y poco conocidas en México
Esa lava volcánica petrificada que a todos llama la atención, tiene un punto en particular que es del gusto de sus visitantes, pues a través del tiempo y con ayudad de la madre naturaleza formó un cenote de aguas cristalinas de color turquesa.
El sitio ideal para nadar, tomarse la selfie o la foto instagrameable. Si la marea lo permite, la práctica de buceo es otra de las grandes alternativas a disfrutar, pero la inmersión requiere de supervisión y guía de profesionales certificados, para evitar algún peligro y accidente.
Si quieres más emociones para deleitar todos los sentidos, entonces dirige tu andar hacia la cascada El Tucán, a solo 5 minutos de Playa Ermita. Deja que tus ojos se asombren con su impresionante caída de 42 metros de altura, rodeada de exquisita vegetación tropical.


Los servicios con los que cuenta son: hospedaje en cabañas equipadas, restaurant con comida típica de la región basada en pescados y mariscos, playa soleada casi todo el año, paseos con guías experimentados por los alrededores en lancha, servicios de traslado de embarcadero a playa, excelente comodidad, además de renta de lanchas para servicios especiales.
Este Centro Turístico cuenta con el Certificado de Empresa Turística Modelo MODERNIZA, otorgado en el 2010 por la Secretaría de Turismo del Estado de Chiapas.


3. Celestún
Al este se encuentra el rancho Real de Salinas, antiguo emporio de la extracción de sal. También cuenta con el extraordinario bosque petrificado de nombre Tampetén y Punta Ninum, donde abundan almejas y camarones miniatura.
A la orilla del recorrido se puede encontrar con gran diversidad de flora y fauna de especial belleza, patos que emigran desde Canadá, y que llegan a la ría en los meses que van de diciembre a marzo, gran variedad de peces, pelícanos, garzas, albatros y otras aves acuáticas que habitan en un ecosistema de selva baja caducifolia y sabana tropical.
Aquí se pueden observar, además, 234 especies de mamíferos diferentes que habitan en la ría, entre los principales están el ocelote, jaguar, tigrillo y el mono araña, que son consideradas especies en peligro de extinción junto con 3 especies de tortugas marinas y dos de cocodrilos.
Sus habitantes se han dedicado siempre a la pesca (mero, cazón, corvina, pámpano, pulpo y otras muchas) y a la explotación de salinas.
A 31 km. al norte de Celestún, por un camino costero de terracería, se ubica El Palmar, una de las más importantes reservas ecológicas, donde viven aves acuáticas migratorias como el pato canadiense, y es un destino ideal para la práctica del ecoturismo. Otro importante atractivo es su enorme faro, considerado el de mayor altura en el Estado.

