Miércoles, 30 de Diciembre del 2020

3 playas semivírgenes y poco conocidas en México

Cenotes, aguas cristalinas, rocas de lava que puedes escalar, y hasta un paraíso de flamencos que colorean el paisaje son los atractivos que puedes encontrar en tres playas casi vírgenes de México. Este trío destaca por su belleza exótica que hace evidente que la sobreexplotación turística no las ha alcanzado, lo que las convierte en los mejores destinos para quienes buscan aislarse, descansar y cargarse de buena energía.

1. Playa Ermita, un paraíso escondido

Playa Ermita está a una hora de San Andrés Tuxtla, en Veracruz, uno de los lugares menos turísticos de la región, pero con un gran atractivo natural. Playa Escondida se presenta ante la mirada de los visitantes como una hermosa área costera, localizada a unos 100 kilómetros al sur de la ciudad de Veracruz.Una de sus principales características y que a muchos encanta, es la combinación exquisita  que existe entre arena, mar y colosales rocas volcánicas, que están permitidas escalar por aquellos que son muy osados en la práctica de deportes extremos.

Esa lava volcánica petrificada que a todos llama la atención, tiene un punto en particular que es del gusto de sus visitantes, pues a través del tiempo y con ayudad de la madre naturaleza formó un cenote de aguas cristalinas de color turquesa.

El sitio ideal para nadar, tomarse la selfie o la foto instagrameable. Si la marea lo permite, la práctica de buceo es otra de las grandes alternativas a disfrutar, pero la inmersión requiere de supervisión y guía de profesionales certificados, para evitar algún peligro y accidente.

Si quieres más emociones para deleitar todos los sentidos, entonces dirige tu andar hacia la cascada El Tucán, a solo 5 minutos de Playa Ermita. Deja que tus ojos se asombren con su impresionante caída de 42 metros de altura, rodeada de exquisita vegetación tropical.



2. Centro Ecoturístico El Madresal

El Madresal es una playa chiapaneca donde sentirás que estás en el mismísimo cielo. Es un destino con mucho que explorar, ideal para conectar con la naturaleza y estar con mucha, pero mucha sana distancia. Este lugar es totalmente virgen por explorar, para quienes buscan el sencillo placer de estar en contacto con la naturaleza. Descubrirás la flora y fauna, su zona de manglares, en su isla disfrutaras del oleaje del océano pacifico. El Madresal es un proyecto turístico en la costa chiapaneca formado por la comunidad Ponte Duro, pescadores que se unieron con la finalidad de conservar la flora y fauna de la región.

Los servicios con los que cuenta son: hospedaje en cabañas equipadas, restaurant con comida típica de la región basada en pescados y mariscos, playa soleada casi todo el año, paseos con guías experimentados por los alrededores en lancha, servicios de traslado de embarcadero a playa, excelente comodidad, además de renta de lanchas para servicios especiales.

Este Centro Turístico cuenta con el Certificado de Empresa Turística Modelo MODERNIZA, otorgado en el 2010 por la Secretaría de Turismo del Estado de Chiapas.


3. Celestún


La playa  Celestún es uno de los destinos más hermosos de México debido a que en esta Reserva de la Biósfera ubicada en Yucatán habitan flamencos rosados buena parte del año. Entre sus atractivos naturales se encuentran, al oriente el manantial Baldiosera donde se puede nadar y bucear; también está el manantial Cambay que es un ojo de agua dulce, y finalmente está Tambor, donde el principal atractivo es el Flamenco rosa o caribeño, única población conocida en América del norte y que tiene a la Ría de Celestún como punto de alimentación y descanso; los flamencos de Celestún son los más rosas de todo el mundo, debido a la concentración de caroteno en el agua. Se pueden observar en su ecosistema natural a bordo de lanchas guiadas por lugareños.

Al este se encuentra el rancho Real de Salinas, antiguo emporio de la extracción de sal. También cuenta con el extraordinario bosque petrificado de nombre Tampetén y Punta Ninum, donde abundan almejas y camarones miniatura.

A la orilla del recorrido se puede encontrar con gran diversidad de flora y fauna de especial belleza, patos que emigran desde Canadá, y que llegan a la ría en los meses que van de diciembre a marzo, gran variedad de peces, pelícanos, garzas, albatros y otras aves acuáticas que habitan en un ecosistema de selva baja caducifolia y sabana tropical.

Aquí se pueden observar, además, 234 especies de mamíferos diferentes que habitan en la ría, entre los principales están el ocelote, jaguar, tigrillo y el mono araña, que son consideradas especies en peligro de extinción junto con 3 especies de tortugas marinas y dos de cocodrilos.

Sus habitantes se han dedicado siempre a la pesca (mero, cazón, corvina, pámpano, pulpo y otras muchas) y a la explotación de salinas.

A 31 km. al norte de Celestún, por un camino costero de terracería, se ubica El Palmar, una de las más importantes reservas ecológicas, donde viven aves acuáticas migratorias como el pato canadiense, y es un destino ideal para la práctica del ecoturismo. Otro importante atractivo es su enorme faro, considerado el de mayor altura en el Estado.