Lunes, 8 de Marzo del 2021

Lugares en México que fueron abandonados y ahora son atractivos turísticos

En México existen muchos pueblos que en el pasado fueron abandonados por distintas razones. Tiempo después de quedar en ruinas, su aspecto nostálgico y misterioso les han merecido un "segundo aire" en el ámbito del turismo, en mayor o menor medida.

El más conocido es Real de Catorce, un antiguo pueblo minero en San Luis Potosí.

Algunos otros son:

1. San Juan Parangaricutiro

Ubicado en el estado de Michoacán, el pueblo San Juan Parangaricutiro quedó completamente abandonado y en ruinas tras la erupción del volcán Paricutín en 1943.

Tras la erupción del volcán el pueblo quedó completamente deshabitado y sumergido en lava. Actualmente, el sitio donde alguna vez estuvo San Juan Parangaricutiro recibe turistas de todo el mundo que disfrutan del paisaje oscuro y cenizo, que da una apariencia de otro mundo.

Los interesados en visitar este sitio, además de disfrutar el paisaje, pueden adentrarse en las ruinas de la iglesia, la cual sobrevivió a la erupción del volcán.


2. Guerrero Viejo

Este lugar ubicado en Tamaulipas es un pueblo fantasma que quedó inundado, aunque existe una temporada donde puede ser visitado por turistas.

El acuerdo para construir la presa se firmó por ambos gobiernos en 1944 y actualmente es conocida como Presa Falcón, la cual forma parte del grupo de presas internacionales destinadas al aprovechamiento de las aguas del río Bravo, señala el Gobierno del Estado de Tamaulipas.

Actualmente, aunque el pueblo permanece inundado y es necesario esperar que el nivel del agua baje para adentrarse en el sitio y apreciar las edificaciones que se han mantenido completamente abandonadas, así como otras cuantas ruinas que ha dejado el nivel del agua.



3. Ojuela

Durante cuatro siglos el pueblo de Mapimí, en Durango (hoy Pueblo Mágico) giró en torno a la extracción en la Mina de Ojuela, con 450 km de túneles. Incluso se construyó otro poblado en la entrada de la veta, Ojuela. En la actualidad, sin embargo, es un pueblo fantasma.

Para empezar, el pueblo de Mapimí conserva edificaciones que data de los siglos XVII y XVIII. Muy cerca, un puente monumental te da la bienvenida a Ojuela; se encuentra a 95 metros de altura. Su angosta estructura servía para transportar minerales hace más de un siglo, pero ahora lo cruzan cientos de turistas.

Es posible explorar una sección de la mina abierta al público. Al salir, te espera un conjunto de tirolesas que pasan por encima y al costado del puente; una de ellas tiene medio kilómetro de trayecto.



4. La Encarnación 

En el estado de Hidalgo se localiza el municipio La Encarnación, un sitio que podría pasar desapercibido. 

En su época de gloria, La Encarnación fue una localidad donde prosperó el comercio, por lo que en los alrededores se pueden observar las que en algún momento fueron tiendas de raya.

Los turistas que deciden visitar esta localidad del estado de Hidalgo pueden disfrutar de las ruinas, calles y fachadas abandonadas, algunas con más de 60 años cerradas. Además, el paisaje se conforma por montañas y áreas verdes, ideales para relajarse y alejarse del ambiente de la ciudad.




5. Cerro de San Pedro

Cerro de San Pedro es un pueblo localizado a tan solo 22 km de la capital de San Luis Potosí. Al ser casi completamente abandonado años atrás, el pueblo tiene un encanto fantasmal que atrae a turistas cada año.

En la actualidad las personas que aún habitan el pueblo están abiertos a recibir viajeros. En el Cerro de San Pedro es posible visitar lugares como el Templo Parroquial de Santiago Apóstol, del siglo XVII, talleres de artesanías y las ruinas de construcciones antiguas que están completamente abandonadas.



6. Mineral de Pozos

Localizado en Guanajuato, Mineral de Pozos es uno de los pueblos fantasmas más populares del país, por lo que se le ha catalogado como Pueblo Mágico. Al estilo de Real de Catorce, ha vuelto a la vida con diversos atractivos turísticos y comercios. 

Hoy en día se visitan algunas de las minas que en el pasado fueron explotadas; puedes elegir entre una totalmente acondicionada para recibir turistas o un recorrido que implica mayor esfuerzo físico. Existen restaurantes tradicionales, hoteles boutique y hasta un campo de lavanda en los alrededores. En este Pueblo Mágico también puedes vivir la experiencia de bañarte en cerveza.