Martes, 29 de Diciembre del 2020

Plazuelas, Guanajuato

En las estribaciones sureñas de la sierra de Pénjamo, al suroeste de la sierra de Guanajuato, se hallan los vestigios de una de las ciudades más complejas de esta región. Concebida como un espacio abierto y en relación directa con los cerros, Plazuelas sobresale por su integración al paisaje, ya que fue edificada cuidadosamente para no romper el orden de su entorno. La ocupación de este sitio se dio entre 600 y 900 d.C., periodo en el que el territorio del actual estado de Guanajuato alcanzó su mayor densidad de población.

Sobre tres laderas que separan dos barrancas –Los Cuijes al oeste y Agua Nacida al este–, los edificios fueron construidos de manera dispersa, comunicándose entre sí a través de largas calzadas y veredas que suben y bajan entre los cerros, y en donde un manantial, El Agua Nacida, es el punto de confluencia de ellos. Al norte, el límite de esta antigua ciudad es la sierra de Pénjamo; al este hay otras laderas, parte de las estribaciones sureñas. Bordeando las orillas superiores de las barrancas sobresale un afloramiento rocoso que fue usado como banco de material para la construcción de los edificios y para tallar sobre él diversas imágenes con referencia a símbolos mágicos y religiosos.

Además, durante  las excavaciones se hallaron, al pie de la ladera oeste, cuatro fragmentos diseminados de una escultura de 2.60 metros de largo, que debió estar colocada en posición vertical a manera de marcador, y posiblemente funcionaba como símbolo de fecundidad. Los fragmentos tienen grabados distintos motivos, similares a los de las piedras que rodean Plazuelas.

Al entrar por el lado oeste sobresale en primer plano un pequeño edificio que se ha identificado como palacio, lugar de reunión de gobernantes, nobles, sacerdotes y guerreros. Bajo una de las columnas de este palacio fue depositada una escultura pintada de rojo, que asemeja una serpiente emplumada con las fauces abiertas de la que emerge el rostro de un personaje ataviado con collares.



Recomendaciones:
Por tratarse de reservas federales de conservación se recomienda usar ropa y calzado cómodos para campo, gorra o sombrero, bloqueador solar,  además no introducir alimentos, ni bebidas embriagantes ni ir con aliento alcohólico.

También se recomienda no caminar fuera de las rutas trazadas para el recorrido de las zonas ni recoger ningún objeto dentro de las mismas, Recuerda que las Zonas Arqueológicas son patrimonio de todos los mexicanos y estamos obligados a preservarlas.

Horario: 
Martes a domingo 10 a 18 hrs